EL APOSTOLADO DEL MAR

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Actividad en el muelle. Inicios siglo XX

A principios del siglo XX el Reino Unido la “Revolución Industrial” está en el momento más álgido, los sistemas de producción no paran ni un instante de producir bienes y más bienes para el consumo de la sociedad, los gobernantes de los países desarrollados “parece que hayan encontrado la “piedra filosofal” a casi todos los problemas de la sociedad, aquella se resume en un  solo  mote: CAPITALISMO,  más  concretamente  el “Capitalismo Liberal”. Entre  la  segunda  y  la  tercera  década  de  este siglo, mucha gente de las comunidades occidentales prosperaron y subieron en el status social muy rápidamente, quedando en los anales de la historia como los “felices años 20”.

Pero, no todos disfrutaron de la abundancia económica. Como sabemos, en aquella época muchas capas de la sociedad se vieron desprotegidas y fuera del entorno de las abundancias de aquel sistema económico y de organización social y política. Las clases trabajadoras con puestos de trabajo poco o nada cualificados, tenían salarios irrisorios y una casi nula protección social  por parte de la administración del estado.

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Estibadores en la bodega

Como respuesta a aquella coyuntura socio-política, surgirán voces críticas contra aque sistema económico de producción. Uno de los personajes con más relieve y que seria una dura opositora y crítica corrosiva en contra del “liberalismo desfrenado”, fue  Mary Richmond; activista a favor de los derechos civiles y sociales de las clases populares; ella construirá un sistema metodológico de trabajo y lucha a favor de los trabajadores y trabajadoras más desfavorecidos, este método seria nombrado “Social Work”. Este sistema metódico de acción social postulaba luchar para que las ” necesidades básicas” de todos los trabajadores y trabajadoras ingleses de aquella época fuesen satisfechas.

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Mary Richmond

Asimismo, uno de los sectores del entramado de producción industrial que padecía más cruelmente la actividad casi frenética en el campo laboral, eran los trabajadores del mar (estibadores de los puertos, pescadores, marineros mercantes, etc.). Pasaban jornadas larguísimas al puerto estibando cargando, o sino, temporadas largas a la mar sin tocar puerto. Un reverendo anglicano que tenia su parroquia en el barrio marítimo de Glasgow (Escocia) padecía y veía padecer aquellas familias marineras que trabajaban mucho. Con largas estancias en la mar sin ver a la familia contribuyendo al padecimiento de sus familiares que no tenían ninguna noticia  de los suyos. Salarios ínfimos que apenas daban para subsistir una familia aumentando el padecimiento. El reverendo, conocedor y seguidor de los postulados de la ’activista social Mary Richmond aplica su método y crea un lugar de ayuda y protección para todos los trabajadores que tienen que ver con el mundo de la mar. El 1920, el reverendo fundó el que seria el primer APOSTOLADO DEL MAR y sus funciones  primordiales  serian: 

a)   De ámbito Pastoral: servicio religioso y apostólico,

b) De ámbito Social: atendiendo las problemáticas y reivindicaciones específicas de los trabajadores del mar,

c) Welfare: ayudar en la promoción cultural y lúdico-recreativa de aquellos trabajadores (posteriormente, de este apartado de acción surgirán los “Clubes de los marineros”).

Con una rapidez fulgurante, la acción de este servicio a la gente de mar se desarrolló por todos los puertos de Inglaterra, primero, y después por todos los principales puertos del continente (Liverpool, Edimburgo, Rotterdam, Hamburgo, Marsella, etc.). El primer puerto en el estado español y también un de los pioneros de ofrecer el servicio del l’Apostolado del Mar a toda Europa fue el Puerto de Barcelona, exactamente, el 23 d’abril del 1927.

Comenzó su acción en el puerto de Barcelona bajo el impulso  del que fuera el fundador de aquel primer Apostolado del Mar, el padre Luis Brugada, que promovió que se estableciera el segundo Apostolado del Mar,  Bilbao.

Fecha significativa para este servicio a los hombres del mar, será el  septiembre del año 1944; aquel año sé realizó la primera Asamblea Nacional de los Apostolados del Mar. Asistieron sacerdotes y seglares de los diferentes puertos españoles que disfrutan del servicio del Apostolado del Mar (Barcelona, Bilbao, Las Palmas, Sevilla, Valencia, Palma de Mallorca, Pasajes, (Pasajes de S. Pedro y Pasajes de S. Juan), Santander, Vigo, Ferrol, Algeciras, Donosti y Cádiz). En esta asamblea se pusieron las bases del cuerpo teórico de los Apostolados del Mar españoles, y se da como una futura sede de la dirección nacional de los apostolados del Mar la ciudad de Vigo.

Como hecho álgido, que proyectará definitivamente los “Stella Maris” del estado español será la realización en Vigo en el año 1959, de la XIII Congreso Internacional de los Apostolados del Mar con la participación de sacerdotes y seglares de todo el mundo.

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Estibadores Puerto Tarragona

Para entender con cierta precisión lo que han sido y son los Apostolados del Mar de todo el mundo, es necesario fijarse en la trayectoria de aquellos servicios desde el punto de vista Canónico; así, en 1927, este servicio no era más que unas asociaciones dotadas de unos sencillos estatutos bendecidos por el Papa Pio XI, que havia expresado el deseo de que la actividad de aquellas asociaciones se fueran expandiendo por los hemisferios. En 1952, el Papa Pio XII promulgó la Constitución Apostólica EXSUL FAMILIA, en la que se trataba del Opus Apostolatus Maris, en el contexto de los problemas pastorales que surgieron entorno a los fenómenos de la movilidad humana; existen otras referencias a la pastoral marítima en textos más generales como por ejemplo, en el Código  de Derecho Canónico se mencionan explícitamente los sacerdotes de los navegantes. En 1977, se publica el Decreto específico para los Apostolados desde la santa Sede, y en 1983 se publica el Código de Derecho Canónico con muchas referencias a los Apostolados del Mar. También, en el Concilio Vaticano II se expresaba lo siguiente: “…se ha de tener una especial solicitud con aquellos fieles que, por circunstancias de la vida, no puedan disfrutar suficientemente de la atención pastoral común y ordinaria de los sacerdotes o falten totalmente de ella, como son los exiliados, prófugos, marineros, pilotos, nómadas, etc.”.

Atendiendo a la referencia cronológica anterior, en 1977 bajo el pontificado de Pablo VI entra en vigor el Decreto específico que regulará en el futuro todos los Apostolados del Mar del mundo. La finalidad que da este decreto a los Apostolados del Mar, es: “…la peculiar actividad, gracias a la cual se expresa, se organiza y se desarrolla la materna solicitud de la Iglesia hacia los marítimos y navegantes, los cuales no pueden disfrutar de la cura pastoral de los servicios de tierra.”.

El 31 de Enero de 1997, el papa San Juan Pablo II firma la carta apostólica  Motu Proprio Stella Maris sobre el apostolado marítimo, en la que “…Con el fin salir al encuentro de las exigencias de la peculiar asistencia religiosa que necesitan los hombres que trabajan en el comercio marítimo o en la pesca, sus familias, el personal de los puertos y todos los que emprenden un viaje por mar, actualizando las normas dadas en los años anteriores, y después de haber escuchado el parecer de nuestro venerable hermano presidente del Consejo pontificio para la pastoral de los emigrantes e itinerantes, establecemos cuanto sigue…”